Aculeo y los Terroirs

Terroir

Entre los productores de vino chilenos más dinámicos han comenzado a aparecer colecciones de vino que llevan la mención  de “Terroir”. No llevan la  castiza dque sería,“terruño”,  equivalente correcto del término francés, pero  que arrastra algo rústico y peyorativo y prefieren  guardar el otro que es sinónimo de exclusividad y calidad. Hay que notar que en el juego de las apelaciones, muchas palabras permanecen sin traducción para garantizarles  un significado que no es exactamente el exacto,  pero que conviene.

Terroir. Desde hace 14 años nuestro equipo enológico ha recorrido Chile de norte a sur buscando los mejores terroir para cada una de las variedades de uva con las que trabajamos. Así se ha llegado a vinificar más de 350 distintos viñedos, obteniendo como resultado el conocimiento de los mejores lugares del país para la producción de vinos tan especiales los cuales se reflejan en todas nuestras líneas.

“Terroir” en francés se refiere a una región homogénea susceptible de aportar condiciones para una especialización agrícola. No coincide obligatoriamente con “microclima”, ni con  su versión sociológica y urbana sería el “barrio”. En claro, se trata de una porción territorial tangible, hoy se diría cartografiable, que dispone de una singularidad. Como tal siempre habrá interesados en resaltar esta singularidad  para bien, en busca de un reconocimiento valorizante,  o para mal, de una condenación y repudio.

Ver: http:///www.diariodelvino.com/archivo/notas/noticia434_31jul.htm

 Aculeo, examinado no en una visión muy amplia, absoluta, sino más relativa y limitada, digamos de la Región Metropolitana, dispone de condiciones para ser considerado un “terroir”.  No es extraño que una de las primeras turistas informadas, Mary Graham en 1823, viniera a visitarlo. Un turista de calidad siempre prefiere los “terroirs” a los sitios más banales y anodinos: las termas medicinales a los charcos,  por muy bello paisaje que éstos posean.

Si hubiera como antes hubo  una verdadera producción de vinos en Aculeo,  (dixit “Viña Aculeo, mostos de calidad”), es evidente que poco costaría introducir la categoría de “terroir” en la producción. Habría para ello  una doble justificación: todo el contorno y no sólo el suelo  presenta ahí las características de “terroir”,  se está, además,  en un lugar escogido del valle del Maipo, tan reputado en materia vitivinícola.

Aculeo es un ámbito limitado,  cerrado por la cordillera dela Costa, que posee  en su centro una Laguna, algo tanto más notable que en la región, no abundan y que Aculeo sirve de pluviómetro a Santiago.  Los paisajes son allí muy bellos  y sin gran esfuerzo se pueden detectar otras singularidades llamativas para argumentar la calidad de “terroir”  como, por ejemplo,  la presencia bastante regular del puma y la avellanita. En Chile, los pumas son una verdadera leyenda sin duda superior al huemul sino fuera por el escudo nacional, y la  avellanita está en vía de extinción y prácticamente depende de Aculeo para no desaparecer.

 

 

Naturalmente, no hay que exagerar.  Aculeo no es nada  un espacio comparable al Parque Krueger con animales únicos al alcance del aparato fotográfico y el puma no es el león. Su arbusto característico  tampoco tiene la presencia de un baobab.  Sin  embargo, “el lugar donde se juntan las aguas” (Aculeo en mapudungún) dispone de suficientes argumentos para generar una tipicidad, un  sentimiento colectivo de  distinción nada común en esas latitudes.

En latín existen dos términos eventualmente aplicables a Aculeo, civitas y pagus. El primero podría corresponder a “terruño” y “terroir”. El segundo a “país”, en la acepción italiana de “paese” o francesa de “pays.”. Tanto la producción agrícola de calidad (vino, quesos, frutas, etc) se asimila a veces hoy a esos terruños o países para diferenciarlos  de la vulgar producción.  Aparece en la etiqueta o incluso sirve para definir  un estatuto jurídico, algo cercano al derecho de autor: un camembert o un champagne debe venir de un “pays”, Normandía o Champagne, los otros no tienen derecho a esa apelación, deberán contentarse con la de queso de pasta blanda y la de vino espumoso, tanto menos atractivo.

 

 

 

La diferencia entre terruño y país es entonces el tamaño. Aculeo, como “terruño” es incluso menor en superficie de lo que fue hasta comienzos del siglo XX, la Hacienda Aculeo de los hermanos Letelier que centralizaron la administración en Pintué y no puede pretender ser un “país”, mención que habría que reservársela a otros lugares selectos de mayor extensión como el valle de Elqui.

 https://www.youtube.com/watch?v=E-VqihY_f5E

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